ESPRO

Saludo del director

16 de enero de 2020

La ceremonia de transmisión de mando fue una demostración de milicia y orden cerrado que caracteriza a la Unidad que forma y capacita a nuestras tropas, soldados aguerridos que durante décadas han defendido la soberanía, el orden constitucional y la integridad territorial de Colombia.
Recibir la Escuela de Soldados Profesionales Pedro Pascasio Martínez Rojas me llena de orgullo y gran satisfacción, pero también de grandes compromisos, no sólo con el Ejército Nacional, sino con una Nación entera, con un legado de responsabilidades para cumplirle al pueblo colombiano al continuar un proceso de formación mediante acciones que ayuden a la protección del Estado y sus recursos en función del desarrollo, seguridad y defensa Nacional.

Con esto, también seguimos rindiendo tributo al noble héroe quien permitió, con tal solo 13 años de edad, la captura del Coronel español José María Barreiro; hazaña por la cual le fue concedido el rango de Sargento por el prócer militar Simón Bolívar. Esta historia del Soldado Pedro Pascasio, a quien se honra nombrando así esta escuela de formación, debe significar un actuar digno de seguir por cada uno de ustedes.

Afirmo esto con la seguridad de ver en sus rostros el deseo de entregarse por completo al servicio del país; lo que proporciona la más alta satisfacción espiritual y otorga pleno sentido a un soldado de la Patria. La Patria es nuestra primera razón de vida y ella debe ir más allá del cumplimiento del deber, es la más preciada dignidad que nos exige total fidelidad y entrega absoluta a Colombia.

El amor a la Patria es un vestigio soberano de nuestros antepasados como lo es el soldado Pedro Pascasio, ustedes tienen el conocimiento para enriquecerlo todos los días con gran entrega, para que esa herencia se transmita fortalecida a las generaciones venideras, que apreciarán el valor de sus logros y la trascendencia de sus esfuerzos.

Quiero agradecer al mando actual, al señor mayor general Luis Fernando Navarro Jiménez, Comandante General de las Fuerzas Militares y al señor mayor general Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, Comandante del Ejército Nacional, quienes me han honrado al designar y depositar su confianza en este soldado, para que de ahora en adelante, y hasta que ellos lo consideren oportuno, sea quien guíe los pasos de La Escuela de Soldados Profesionales continuando con el legado de formar a los hombres que apoyarán cada misión encomendada, imprimiéndoles en cada actuación el amor por nuestra Nación.

Agradezco también a mi esposa Érika Milena, y a mis hijos Mariana Sofía y Matías Esteban. A mi madre y a mi padre que aunque hoy no esté con nosotros, siempre me acompaña y guía mis pasos.

Son ustedes el motor que a lo largo de toda mi carrera militar me han impulsado a continuar y jamás desfallecer en los compromisos que me ha confiado el Comando del Ejército, son ustedes la piedra angular que orienta mi camino en esta noble carrera, que tiene como eterna satisfacción el deber cumplido. Les pido oraciones por mí, por nuestra familia y por la Escuela de Soldados Profesionales que conduciré con los mejores estándares de formación y capacitación. Motivo de especial complacencia y orgullo para mi carrera militar constituye hoy ser el Director de esta Unidad.

Recibo complacido a las futuras generaciones de soldados de nuestro Ejército Nacional, convencido de que estos hombres han estado recibiendo una formación militar integral, acompañado de unos principios y valores institucionales que caracterizan al soldado colombiano, quienes sin duda alguna marcarán el derrotero de nuestra Fuerza, hacia el cumplimiento de las nuevas expectativas.

A partir de hoy nos trazaremos con gran compromiso el cumplimiento de la intención del Comando del Ejército de formar y capacitar los mejores soldados que harán parte del Plan de Campaña Bicentenario “Héroes de la Independencia”

Patria, honor, lealtad.
Fe en la Causa.